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Qué preguntar antes de contratar o renovar la web de tu empresa
Alcance, propiedad del dominio, mantenimiento y condiciones de salida: las preguntas que permiten comparar presupuestos de web y evitar depender de un proveedor.
Cuando una pyme decide contratar una web o renovar la que ya tiene, el error más común es comparar presupuestos basándose únicamente en el precio final. Recibir una propuesta de 1.200 € y otra de 2.000 € parece dar una respuesta clara sobre cuál es la más «económica», pero en el sector del diseño web, un precio sin un alcance detallado no significa nada.
La comparación útil no es de euros, sino de alcance, propiedad y mantenimiento. Si un presupuesto incluye la redacción de los textos y el otro asume que la empresa los entregará, no estás comparando el mismo servicio. Si uno deja el dominio a nombre de la agencia y el otro a nombre del cliente, no estás comparando el mismo nivel de riesgo.
Por qué dos presupuestos no se pueden comparar
Dos propuestas pueden tener el mismo importe pero ofrecer valores radicalmente distintos para el negocio. Imagina dos presupuestos de 1.500 €:
- Propuesta A: «Creación de web corporativa adaptable a móviles».
- Propuesta B: «Creación de web corporativa: redacción de 5 secciones basada en entrevistas, optimización de 10 imágenes propias, configuración de 2 formularios de contacto con aviso legal, migración de contenidos de la web anterior y 4 horas de formación para el editor».
En la primera, la empresa descubre a mitad del proyecto que debe escribir ella misma los textos o pagar un extra por las fotos. En la segunda, el alcance está cerrado y el riesgo de costes imprevistos es mínimo.
Preguntas sobre el alcance
Para evitar sorpresas, es fundamental definir exactamente qué se entrega. No aceptes conceptos genéricos como «diseño web»; pregunta por los componentes reales:
- Contenidos: ¿Quién redacta los textos? ¿Están incluidos en el precio o debo entregarlos yo? ¿Quién selecciona y optimiza las imágenes?
- Estructura: ¿Hay un límite de páginas o secciones? ¿Qué ocurre si necesito añadir una nueva página antes del lanzamiento?
- Legalidad: ¿Se incluyen los formularios de contacto y la configuración de los avisos de privacidad y cookies? (Para cualquier aspecto legal, es imprescindible consultar la AEPD y la normativa de la Unión Europea en EUR-Lex).
- Autonomía: ¿Recibiré formación para editar textos e imágenes sin depender del proveedor para cada pequeño cambio?
- Entregables: ¿Cómo se plantea la web de negocio? Puedes consultar nuestro enfoque en webs para empresas para entender cómo se estructura un alcance profesional.
Preguntas sobre propiedad y accesos
Este es el punto donde más empresas cometen errores que generan dependencias permanentes. La web debe ser un activo de la empresa, no del proveedor.
- Dominio: ¿El dominio queda registrado a nombre de mi empresa desde el primer día? (El registro debe ser propiedad del cliente, no de la agencia).
- Alojamiento: ¿Dónde se aloja la web y quién tiene la factura del servidor?
- Accesos: ¿Recibiré las credenciales de administrador del CMS, de la cuenta de Google Analytics y de Search Console al finalizar el proyecto?
- Salida: Si mañana decido cambiar de proveedor, ¿qué proceso debo seguir para llevarme mi web completa sin perder datos ni visibilidad?
Preguntas sobre mantenimiento y seguridad
Una web no es un producto terminado, sino un sistema que requiere cuidado. Sin embargo, no todas las webs necesitan el mismo nivel de soporte.
- Actualizaciones: ¿Quién se encarga de actualizar el núcleo del CMS y los complementos para evitar vulnerabilidades de seguridad?
- Copias de seguridad: ¿Con qué frecuencia se hacen las copias y dónde se guardan? ¿Cuánto tiempo tarda el proveedor en restaurar la web si algo falla?
- Soporte: ¿Qué se considera una «incidencia» incluida en la cuota mensual y qué se factura como hora de desarrollo adicional?
- Tiempos de respuesta: ¿Cuál es el compromiso de tiempo para responder ante una caída del servicio?
Preguntas sobre medición y consentimiento
De nada sirve una web bonita si no sabes cuántas personas la visitan o cuántos contactos genera.
- Conversión: ¿Cómo sabré si la web está funcionando? ¿Se configuran eventos para medir cuántas personas hacen clic en el botón de WhatsApp o envían el formulario?
- Privacidad: ¿Cómo se gestiona el consentimiento de cookies antes de que se carguen las herramientas de medición? (Consultar AEPD).
Preguntas sobre migración y visibilidad
Si ya tienes una web y vas a renovarla, el riesgo es perder el tráfico que ya tienes en Google.
- Redirecciones: ¿Cómo se conservan las direcciones (URLs) de las páginas que ya funcionan? ¿Se implementarán redirecciones 301 para evitar errores 404?
- Contenido: ¿Qué pasará con los artículos o secciones que hoy atraen visitas? ¿Se migran o se reescriben?
El contenido que debe aportar la empresa
Un proveedor profesional ordena la información y hace preguntas incómodas para extraer el valor del negocio, pero no debe inventar datos. La empresa debe aportar:
- Fotos reales: Imágenes del equipo, las instalaciones y los trabajos realizados. Las fotos de stock restan confianza.
- Datos verificables: Servicios reales, zonas de trabajo exactas y pruebas de experiencia.
- Casos reales: Ejemplos de problemas que han resuelto a sus clientes.
Antes de firmar: lo que conviene tener por escrito
No confíes en las promesas verbales de la primera reunión. El contrato o presupuesto final debe detallar:
- Alcance cerrado: Lista de páginas, funcionalidades y entregables.
- Calendario: Fases del proyecto y fechas estimadas de entrega.
- Propiedad: Qué queda a nombre del cliente (dominio, contenidos y desarrollos propios) y qué está sujeto a licencias de terceros (gestor de contenidos, plantillas, complementos), con los derechos de acceso, exportación y entrega al finalizar.
- Condiciones de salida: Cómo se produce la entrega de accesos al finalizar la relación comercial.
- Formas de pago: Hitos vinculados a entregas reales, no solo a fechas.
Ejemplo de aplicación
Una empresa de reformas recibe dos presupuestos para renovar su web:
- Presupuesto A (1.500 €): Promete una «web moderna y optimizada». No menciona quién escribe los textos ni quién es el dueño del dominio. El cliente está a punto de firmarlo, atraído por el precio.
- Presupuesto B (1.700 €): Detalla que incluye la redacción de 4 páginas, la optimización de 15 fotos de obras reales, la configuración de Google Analytics y la transferencia del dominio a nombre del cliente.
Al aplicar la lista de preguntas, la empresa descubre que con el Presupuesto A tendría que escribir ella misma todos los textos y que, si quiere cambiar de agencia en el futuro, el proveedor actual controla el dominio. Decide contratar el Presupuesto B, aunque sea más caro, porque el alcance real es muy superior y elimina el riesgo de dependencia.
Errores habituales y conclusión
El error más grave es elegir solo por precio. Una web barata que no es tuya, que no puedes editar y sobre la que no puedes medir nada es, en la práctica, un gasto cuyo retorno no puedes demostrar ni gestionar.
Para evitarlo, el siguiente paso más razonable es sencillo: antes de firmar cualquier propuesta, envía por escrito al proveedor las cinco preguntas clave sobre propiedad del dominio, redacción de contenidos, accesos finales, gestión de redirecciones y condiciones de salida. La calidad de la respuesta te dirá más sobre el profesional que el número final del presupuesto.
Fuentes consultadas
- 10 preguntas antes de contratar sitio web - JhonDev
- 10 preguntas inteligentes antes de contratar una agencia de diseño web (y lo que dirán las buenas) - Fresh Pies
- Precio de una página web para pymes: tabla por tipo de web
- Cuánto cuesta crear una página web con precios reales
- ¿Cuánto cuesta diseñar una página web? Precios en 2026
- Cuánto cuesta una web a medida para una pyme en España
- ▷ Cuánto cuesta una página web 2026 Precios y Consejos
- Cuánto Cuesta una Página Web Profesional en España (2026): Guía de Precios